La chica de la caja de música .
No quiere quedar atrapada en un lugar hermoso cuando abre, pero oscuro cuando se cierra.
Las paredes de la caja están como acolchadas y desprenden un olor delicioso a talco y aroma de frutos rojos. También hay un gran espejo donde la bailarina puede mirarse y donde veras reflejados sus contornos.
Al brirla baila al son de una brillante clásica melodía .
La dueña de la caja soy yo, solo podrás contemplarla si yo decido mostrartela. Intento cuidar de mí cajita y guardar en ella algún tesoro sin valor material . Flores secas, pulseras, anillos, pendientes, amuletos, cristales de colores y alguna aspirina.
La bailarina no se siente sola n su palacio musical. Guardo allí algún broche con forma de Arlequín , un pirata,una goma de borrar con una cara sonriente
, un colgante que es una hada, una bruja de cristal y un candado.
Pero por qué pareces triste bailarina en tu cajita? Tu falda es de tul y tus zapatillas parecen de oro Rosa. A veces cuando abro tu caja quedo embelesada empiezas a dar vueltas como si fueras a salir fuera de ésta a danzar, otras me olvido de que estás ahí y hasta que no te observo como debo no aprecio tu valor.
La bailarina respondió q ella se quedaba allí condenada a dar vueltas sobre si misma y la misma melodía .
Una noche cuando todos dormían y aprovechando q había dejado la caja abierta , la bailarina rompió el muelle que la sujetaba de la caja y saltó fuera. Ya no estaba en su cajita acolchada y calentita donde a veces se sentía protegida.
No podía dejar de recordar las palabras de su amigo el broche: me gusta salir fuera pero cada vez que me ponen n una chaqueta para salir a la calle corro el peligro de romperme, perderme. Prefiero estar en la caja agustito y tranquilito junto a ti y los demás.
La bailarina no soportaba la idea de quedarse siempre metida n su caja. Escuchó a lo lejos una música fascinante, se apresuró
Pero apenas cruzó la calle cuando un perro se la comió.
El animal se puso enfermo y sus dueños tuvieron q llevarlo al veterinario. Allí les dijeron que no se preocupara, que el problema era que tenía algo n la garganta, pero que saldría si conseguía toser.
El perro por fin tosio y la bailarina salió disparada hacia el suelo, con la mala suerte de que nadie la vio, quedó tirada en el suelo, esperando poder volver; ya había tenido suficiente aventura.
Empezó a oscurecer y a hacer frío , la bailarina estaba asustada. Quería regresar a su caja de música. Empezó a llover muy fuerte y allí se quedó la bailarina llorando y llorando pensando n lo tonta que había sido. Cómo le pudo salir tan mal? Ella sólo quería ver el mundo y no depender que alguien la echase a funcionar . Quería ser libre .
Mientras la bailarina pensaba todo esto, paró de llover y las nubes dejaron tras de sí un hermoso cielo cuajado de estrellas. Y entonces la bailarina, que no había visto algo tan grandioso comprendió q no se había equivocado, si no se hubiera escapado, ni se la hubiera comido un perro, si no hubiera caído una gran tormenta, nunca habría visto ese cielo estrellado y a la señora luna. La bailarina se sintió tan feliz que comenzó a bailar descalza y desnuda a la luz de la luna
Una bailarina no puede quedarse encerrada en una caja y bailar la misma melodía sólo cuando otra persona levante la tapa, cuando alguien le de cuerda.
Si esto fuese un cuento será porque hay alguien a quien se lo estoy contando.
Siempre hay alguien,
Incluso cuando no hay nadie.
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