domingo, 12 de febrero de 2017

Vi pocos enamorados

Me detuve a encender un cigarrillo frente lo que se me antojó un escaparate humano. Y los 2 segundos que transcurrieron hasta q la chispa del mechero prendió el fuego para enceder el pitillo, fue lo que tardé en soñarte...


Observaba los rostros. Advertí muecas forzadas, en sus caras se dibujaban sonrisas como garabatos. Me gustaría penetrar en sus mentes para conocer sus pensares, porque estoy casi convencida de que no puede ser ésta la celebración del amor . Me gustaría entrar y pinchar esos estúpidos globos infantiles de "I love you" que rozan la kitsh más hortera y pisar con unos tacones de aguja todas esas piruletas de color frambuesa en forma de corazón,tan monas.
 Sé que quisieras desencorbatarte de esa situación y despeinarte, dejar el exquisito menú y pasar directamente a echar la nata al postre. Tus ojos te delatan, realmente no querías cenar en un sitio así como plato principal tiene el empalagamiento y de entrante la falta de imaginación y fantasía. Adivinando a tu alrededor algún mal cortejeador que solo intenta impresionar sobre su propia baba. O alguna chica que impone sutilemnte ese ritual consumista a su chico.
Ojos desorbitados.
Ayer vi pocos enamorados en las cenas de enamorados.

Yo prepararia un día cualquiera una habitacion en Málaga, eso sí, muy cerca o frente del mar, con una buena botella de vino rosado y algo de marisco, y un pescado a la sal cocinado n su propio jugo, una botella de champán bien fría sumergida en hielo. Y como no, una fuente de golosinas y chocolates. Al entrar ya todo estaría preparado.
Te vería llegar con tu sonrisa de medio lado, esa que siempre te delata ,el pelo engominado hacia atrás, marcando mandíbula. Tú te empañabas en ir de esmoquin pero yo del único que queria entender esa noche era del smoking. Pero yo agradecí verte con un pantalón negro muy elegante que marcaba tu paquete y una camisa blanca remangada por la que se dejaba intuir parte de tus tatuajes y de la que dejaste,  no se si a propósito, algún botón desabrochado. Yo casi podía intuir tu perfume, el que te regalé y el tuyo personal, el olor de tu vello corporal.
Yo llevaba un semi recogido con un bonito broche nuevo de aspecto antiguo y clásico,  y pendientes brillantes no se si de imitación, me los regalaste tú  y nunca me importó su precio..  Sobre mi cuello descansaba un collar q se perdia en su propia finura y discrección. Un vestido de seda salvaje ,confeccionado a medida para mi en nuestro último viaje a ninguna parte...y sandalias a juego ,aunque conozco tus gustos,  sé que me hubieras preferido unos Manolos de  12cm de tacón.
Esa noche quería sentir el frío del tejido sobre mi piel, y mis pezones desnudos.
 Estorbaba la lencería.
No corrí  las cortinas de terciopelo negro para que entrase la luz natural de la noche y que solo la luz de las velas nos acompañasen. Preparaste una cachimba de una hierba suave,  la justa para no perdernos ni los gestos ni nuestras miradas. Sonaba musica de Erika Badu y comenzaba la danza más erótica. Erguida y como poseída, hipnotizada por el ambiente. Me postré frente a ti y fui desabrochando uno a uno los botones de tu camisa en sentido descendente a tu ombligo, fui descubriendo tu torso varonil con el tacto electrificante  de tu vello. Me miraste, te arranqué el cinturón, y con la rodilla y la cara interna de mi muslo desnudo que asomaba por la raja de ese fabuloso vestido largo tono malva, te rocé la entrepierna con la destreza de la mejor coreógrafa . Sentí tu dureza,  tu potencia. Enredé  mis dedos ágiles sobre tu pelo. Ahora solo ves mi silueta en penumbra, se apagaron algunas velas y solo alcanzaba a  ver tus grandes manos y tú mis ojos felinos en la tenunidad. A contraluz puedo excitarte aún más.  Disfrutar de los contornos, sin sentir más que nuestros jadeos ahogados en deseo y el silbido suave de la seda rozando mi piel al ritmo del contoneo de mis caderas. Ahora suena "where do we go", de Solane. Te siento palpitar, se te ve a punto de estallar, como lo haría una fiera que acecha a su presa y está a punto de saltar . Pero nos contenemos para degustar ese instante eterno.

Las caderas se empujan, embisten, bailan, los gemidos se cruzan en el ruido silenciado de nuestra noche, nuestras prendas se desvisten.
Pediría solo frente a ese escaparate humano, que un día cualquiera ,el amanecer en un lugar cualquiera ,estuviera orientado hacia el sol, porque ese día a de empezar o de acabar dentro de nuestra habitacion como es debido.

https://youtu.be/3qpyDUfMq-8
https://youtu.be/5sBEdHHh8xg



2 comentarios:

  1. ....el mar, Idiota, el mar....déjame que te inunde, que te ahogue en el mar, en mi mar, en mis olas y jadeos, en el abismo de mis caderas. Rómpete en mi como una ola contra las rocas y abandónate a mi marea...no lo dudes más, el mar , idiota , el mar....

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