sábado, 11 de julio de 2015

el masaje erótico.... La batalla en tu piel...


Hay momentos en los que tu alma se expande y se contrae, imitando a los latidos del corazón, a los golpes de aire que entran en el pecho y te sacuden lo interno.

Eres capaz de crear cualquier cosa con tus manos, con tu cuerpo, con tus alas...

Creas mundos llenos de desiertos de sedas, en rojos intensos, en los que el calor se hace casi insoportable, se te enreda entre las piernas.

Cada gemido es una súplica, un perdón, una rendición y te das...

Sin más, te sacudes los miedos, restregando intensamente la pasión, arrastrando y derramando la piel, convertida casi en aceite... fundido.

Te adentras en el otro, traspasas los límites de lo impuro, a conciencia, metiéndote en sus huesos, en su fibra, bebiendo de su aliento, alimentándote de sus ganas.



No hay guerras más bellas, ni batallas más honestas, ningún soldado tiene el valor de enfrentarse a otro, completamente despojado de ropa, sin armas, tan solo con su piel.

Y más... sabiendo de antemano, pactando, que ambos van a perder, que ambos... van a ganar.

Se vuela a ras de piel, se nada en un mar... irisado y erizado.

Si hay que llorar, se llora con los dedos. Si hay que reír... lo haces con los pechos, si me voy a rendir, que sea en tu piel, en ti... Y si te voy a ganar, ganemos juntos, de la mano. Y como grito de guerra... tu orgasmo.



Me he sentido la dueña de tu ilusión y te he regalado la mía...


"SoloAlas"

Este poema pertenece a Cristina SoloAlas

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